Mieles y Placeres

Cual es tan profundo mi deseo de verte,
deseo de besarte, de dormitar en tus brazos,
de desnudarnos y gozar entre sabanas y almohadas.


Con una mirada fija, puedo respirar lento,
mordiendo y lamiendo un poco mis labios,
puedo sentir que el calor brota de mi.

Debilitas mis rodillas,
debilitas mi alma,
cual taquicardia mi corazón va.

No te alejes,
que tengo palabras dulces que ofrecerte,
una mente que desnudar,
deseos que puedes acaparar.

Digo adiós,
te digo ¡vete,
que lo que te he ofrecido,
no te apetece!

Ya no hay deseos,
ya no más.


No todo es miel en esta vida...  por eso esta canción para amenizar el diálogo que acabo de crear.








Comentarios

Entradas populares de este blog

La puesta de escena

Drenando la mente

El mundo en el que estamos